El empresario del Siglo XXI…De Empresarios a Líderes Sociales

Los bienes materiales no son sinónimo de felicidad, dicen que la riqueza espiritual si atrae la felicidad. Si esto es verdad, ¿debería la empresa sólo seguir preocupándose por incrementar sus utilidades y dejar el cuidado del espíritu humano a la ética o de repente a la religión? Porque las revista más reconocidas en el mundo, aún siguen tomando este como único criterio para calificar a un Empresario Exitoso.  La realidad nos demuestra hoy que ese criterio no es sostenible ni aceptable. Los hombres de negocios deben poder participar en la creación de una sociedad rica espiritualmente y materialmente satisfecha.

 

Por ello después de haber leído, recopilado, analizado y sorprendido de toda la información electrónica existente, en redes sociales, encuestas, opiniones de líderes de escuelas de negocio entre otros, sobre cómo quisiéramos ver al empresario hoy, me he atrevido a brindarles una síntesis:

EL Empresario del Siglo XXI:

  1. El empresario de hoy, debe darse cuenta que hacer empresa hoy, no es un asunto de conocimientos, sino de valores, de manera en que no sólo se desarrolle la empresa sino la persona, y analizar qué tanto de esto se está reflejando en los productos que ofrece.
  2. El empresario de hoy, debe encontrar y buscar su misión y trascendencia de su vida. Trasciende cuando decide que todos sus colaboradores implicados en su empresa y en su visión obtengan beneficios, más que la paga por su trabajo. Me refiero a beneficios de carácter humano y hasta espiritual.
  3. El empresario de hoy, debe iniciar un emprendimiento social tomando acción para articular las iniciativas, haciendo uso de su posición jerárquica, red de contactos, recursos económicos u otros activos necesarios.
  4. Al empresario de hoy, le corresponde crear riqueza económica donde todos tengan mayor acceso y alcance a más personas, pensando no solo en las generaciones presentes, sino también en las futuras.
  5. El empresario de hoy, no solo debe ser responsables por el impacto directo de sus decisiones y su actuación hacia los objetivos buscados, sino también por el impacto secundario derivado de las mismas; «externalidades», positivas y negativas de la empresa, como la contaminación y el modo ético para proceder a la solución de ello.
  6. El empresario de hoy, debe emprender el liderazgo social. Entendiendo simultáneamente el impacto que los objetivos económicos de la organización pueden generar en las personas y en su entorno geográfico, reconociendo que las empresas no pueden crecer y prosperar en medio de una sociedad deprimida.
  7. Al empresario de hoy, le corresponde innovar técnicas que permitan que el avance de la ciencia y tecnología estén al servicio de todos. Debe hacer negocios buscando la armonía.
  8. El empresario de hoy, debe saber crear organizaciones que generen valor agregado, debe aprender a ganar sirviendo y servir ganando.
  9. El empresario de hoy, debe ser capaz de trabajar de la mano con el estado para llevar a cabo una labor conjunta y abierta que propicie la creación de empresas al ritmo requerido.
  10. El empresario de hoy, debe tener talento y por ello tiene mayor obligación moral de hacer más.
  11. El empresario de hoy, debe ser cortes, humilde, emprendedor, debe actuar con sentido común y debe ser agradecido con la sociedad que le permite crecer.
  12. El empresario de hoy, debe aprovechar más su habilidad de diagnóstico que tiene con respecto al potencial de su negocio. Debe tener la capacidad para estudiar con tenacidad y comprender el conjunto de causas y consecuencias de los problemas empresariales.
  13. Al empresario de hoy, le corresponde crear condiciones propicias para conservar y practicar los valores humanos que apoyan la dignidad y orgullo de la persona, en el trabajo y los negocios.
  14. El empresario de hoy, debe ser respetable, justo y coherente. La confianza se gana poco a poco, a base de servicio, ejemplo, puntualidad, calidad, atención e interés por los demás.
  15. El empresario de hoy, debe ser un individuo digno de confianza que debe medir los efectos secundarios de sus acciones, ser más conscientes de las consecuencias de sus omisiones. Un buen ejemplo de ello: es ponderar en cada momento, en conciencia, si está dedicando su tiempo a lo que debe, considerando todo en armonía: trabajo, familia, salud, relaciones y vida espiritual.
  16. El empresario de hoy, debe ser generoso y magnánimo para emprender nuevas aventuras y compartir, debe estar dispuesto a admitir que si crece la Sociedad, crece Él en ella.
  17. El empresario de hoy, debe tener muy desarrollado el sentido del humor. Este facilita el desarrollo armónico de todos los demás, vuelve sencillo lo arduo; hace fácil lo difícil; ve oportunidades en las crisis y observa a las personas no a los empleados.
  18. El empresario de hoy, debe ser una persona de profundas convicciones, que practique e influya con ellas.
  19. El empresario de hoy, debe participar más en la vida de las comunidades para mejorar la calidad de vida de las personas, y crear un mundo más solidario.
  20. El empresario de hoy, debería de tener como objetivo humanizarse un poco más todo los días.

Y ahora me pregunto, ¿Quién dijo que ser EMPRESARIO hoy, es tarea fácil?

 

Por Astrid Cornejo

CEO AC Sostenibilidad

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